Porque no deberías depender de la IA para comunicarte en otro idioma

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Porque no deberías depender de la IA para comunicarte en otro idioma

El día de ayer estaba buscando un famoso libro de ingeniería “Designing Data-Intensive Applications” en su versión en Español. Normalmente leo los libros técnicos en inglés aunque sea un poco más incómodo, dado que encontrar versiones traducidas suele ser un evento poco común. Sin embargo, como hispanohablante, leer en español me resulta mucho más sencillo, si me es posible encontrar un libro en español, prefiero reducir la carga cognitiva y leerlo en mi idioma nativo.

Mi búsqueda dió frutos, me encontré con que O’Reilly, la famosa editorial de libros técnicos, sobre todo de programación, está sacando una serie de libros que se encuentran traducidos con IA, entre ellos “Designing Data-Intensive Applications”. Al hojearlo un poco, en la leyenda se especifica que la traducción se ha realizado con AI, aunque sí afirma que los libros se revisan, presumiblemente por humanos.

Traducción con AI de O’Reilly

Eso me llevo a teorizar que, quizás, la mayor parte del trabajo de traducción de todo el material escrito se va a hacer de manera programática con inteligencia artificial en un futuro muy cercano, supervisado solamente por algunos traductores profesionales.

También me puso a pensar que, en concordancia con el efecto de la AI en el arte y el desarrollo , la gente seguramente pensará que la IA se utilizará como una especie de reemplazo de aprender otro idioma. ¿Por qué habría de leer un libro en inglés, o en español, o en francés, si puedo utilizar la IA para traducirlo y ahorrarme ese trabajo?

Y creo que tienen razón: en cuanto a libros, es bastante cómodo. La traducción automática toma menos de minutos y tienes el libro en tu idioma nativo, listo para leerlo cómodamente. Pero, en el caso del lenguaje hablado, la situación es completamente diferente.

El libro y la conversación no son lo mismo

Un libro es materia inerte, no va a responderte ni interaccionar contigo de ninguna manera. Podría traducirse mal y tu experiencia será distinta a la que tendrías con un traductor profesional. Yo sé que no todos los libros son iguales: hay algunos, como un Eterno y Gracil Bucle de Douglas R. Hofstader, con una historia de traducción bastante interesante que le dejo al lector investgar.

Pero me atrevo a decir que, la mayoría, no necesitará trabajos tan exhaustivos de traducción ni tan precisos, aquellos que sí serán una excepción a la regla.

Por otro lado, con la conversación pasa algo distinto, porque del otro lado hay una persona, y las personas reaccionan de manera diferente ante distintos estímulos, permíte que me explique con mayor profundidad.

La reacción de quien te escucha

Imagina que sacas el celular para comunicarte con alguien de otro país, y utilizas el idioma oriundo de ese lugar y te esfuerzas por pronunciar algunas palabras, inclusive con una acento imperfecto y una gramática que deja mucho que desear. La reacción de la persona que te escucha va a ser completamente diferente a que si sacas tu celular y utilizas Google translate para comunicarte. Bastante obvio ¿no?

¿Por qué? Porque es una cuestión de percepción. Si yo, como habitante de un lugar, recibo a un extranjero y ese extranjero habla mi misma lengua, inconscientemente voy a tratarlo mejor, porque voy a entender que esa persona le dio la importancia necesaria a mi cultura, al menos lo suficiente como para tomar ciertas horas de su vida y dedicarlas a mejorar su manejo del idioma para poder comunicarse mejor, sí, inclusive aunque solo se trate de un “Por favor”, “Gracias” o “¿Cómo estás?

El problema no es la calidad, es el intermediario

Herramientas de inteligencia artificial sí podrían ayudarte con la traducción: ya sea solo para traducir el texto de voz a texto, o incluso algún aparato más sofisticado que te permita crear el equivalente de tu voz en otro idioma. Seguramente herramientas como, KokoroTTS, KittenTTS o Eleven Labs permitirán crear un traductor universal en el futuro cercano.

El problema aquí no radica ni el tono de voz ni el habla fluida que generaría este traductor universal hipótetico, sino el intermediario. La existencia de ese intermediario me dice que la persona no le dio la importancia suficiente a mi idioma como para aprender, siquiera, unas cuantas palabras.

Y no, esto no significa que debamos aprender todos los idiomas de todos los lugares a los que vayamos. No creo que sea posible para la mayoría de las personas. Los políglotas son escasos, e inclusive ellos mismos no dominan todos los idiomas de la tierra.

Lo que digo es que el uso de un intermediario siempre producirá un sensación inferior en el escucha, a la que produciría una persona que se esfuerza por hablar el idioma de su prójimo.

Aprender un idioma casi cambia cómo ves el mundo

Los beneficios no se limitan a eso hay otro efecto cuando aprendes un idioma, y es que cambia la manera en la que ves el mundo. Las palabras con las que están compuestos los idiomas son diferentes, y no hay ninguna manera de entender esa diferencia más que aprendiendo un idioma y hablándolo.

¿A qué me refiero?

El género gramatical

En el caso del español, cada palabra tiene un género. Al igual que en otras lenguas romances, se hace distinción entre femenino y masculino, lo cual tiende a dividir todos los sustantivos que son representados por palabras en masculino o en femenino. Eso cambia tu percepción, le das una importancia al género. Puedes apreciar esa diferencía utilizando el femenino plural (El masculino plural es el predeterminado) en cualquier país hispanohablante. Te reto a intentarlo.

Puedes estar de acuerdo con lo anterior, puede gustarte que un idioma tenga un género para cada palabra. Lo que no me parece adecuado es que ignores que existen otros idiomas que tratan el género de manera diferente. En indonesio, por ejemplo, no existe el género para las palabras; todas las palabras son neutras. Tampoco existe en los tiempos verbales: puedes hacerte entender utilizando el contexto.

El tiempo y el detalle

En inglés, en cambio, existen unas cuantas conjugaciones de tiempo que te permiten especificar cuándo está siendo llevada a cabo una acción. Son pocas, y si las comparas con idiomas como el español o el ruso, en donde necesitas una conjugación diferente para cada persona y existen muchísimas más conjugaciones temporales, la diferencia se nota.

Para los indonesios, probablemente el género sea irrelevante cuando hablas, a menos que decidas especificarlo. El tiempo también se centra en decirlo mediante el contexto. Entonces tienes que dar más detalles, lo cual puede tener como efecto, un efecto mariposa en la conversación, donde favorezca el intercambio de información y de como fruto una plática más fluída.

Palabras que no tienen equivalente

También existen, en idiomas como el alemán, palabras específicas para una situación, como por ejemplo a la sensación de sentirte bien por el sufrimiento que experimenta tu enemigo o rival. Existe una palabra específica en alemán para referirse a esa sensación, Schadenfreude y te dice mucho de la manera en la que los alemanes experimentan el mundo.

O palabras como en japonés: komorebi, los rayos del sol que se filtran a través de las hojas y las ramas de los árboles. A mí me parece fascinante que los japoneses tengan un aprecio tal por ese escenario que cuenten con una palabra específica para expresarlo.

Esas características de los idiomas, aunque pueden pasar inadvertidas si solo dominas uno, te dan una visión más completa de la manera en la que un grupo de personas observa la realidad.

Hay libros y tratados extensos escritos que detallan el como la estructura de un idioma determina la manera en la que las personas perciben el mundo , el espacio, los colores, tu relación con el tiempo, por lo que te sugiero que ahondes en ellos si te interesa.

La IA no puede hacer esto

Sumergirte en un idioma y entender esa percepción del mundo, te permite intimar más con los hablantes de esa lengua, lo que facilita que se formen lazos, imitar esta experiencia subjetiva es imposible con la IA.

Incluso si la IA fuera capaz de transmitirlo, el intermediario está ahí, como un recordatorio de que la conexión no es auténtica, sino artificial.

Aprender otro idioma tiene beneficios en tu cerebro

Dejando de lado la parte más social, aprender otro idioma cambia también la fisiología del cerebro, estudios recientes dicen que aprender otro idioma retardan los padecimientos asociados al envejecimiento , tales como demencia, Alzheimer, además de mejorar tu rendimiento académico, memoria entre otros.

Vienen tiempos complicados para el escenario políglota

Y yo creo que vienen tiempos complicados, porque muchos de los incentivos para aprender otro idioma, sobre todos los económicos, van a verse disminuidos. Es posible que en el futuro, debido al efecto del delirante culto a la AI de redes sociales , la cantidad de personas bilingües que tengamos disminuya, incluso aunque la burbuja de AI reviente.

Me entristece, porque vamos a perder una riqueza cultural, y porque quizá entorpzcamos un poco la comunicación entre diferentes culturas por culpa de la inteligencia artificial.

Eduardo Zepeda
Eduardo Zepeda
Llámame simplemente Ed. Desarrollador web y pregonador de Linux (GNU/Linux). Me gustan los Frameworks aburridos y predecibles; de esos que te ahorran escribir cientos de boilerplate. Creo que Django es la mejor herramienta para desarrollar MVPs. Solía creer en las ventajas de las criptomonedas más allá de la especulación monetaria.